Escrito por: Tomás Bitocchi
-¿Querés ser mi novia? -preguntó Ezequiel.
Ella lo miró sin dar respuesta, pero él volvió a preguntar:
-¿Querés ser mi novia, Bianca? ¿Sí o no?
-Perdón -atinó a decir, tras lo que apretó los labios.
-Pero, ¿por qué no?
-Es que, no sé, no es lo que quiero.
-No entiendo.
-Nunca te prometí un noviazgo, Eze.
-Ya sé, pero me da la impresión de que ya nos comportamos
como novios. Perdón si me equivoco.
-No quiero darle vueltas a esta conversación.
-Bianca, por favor, acepto por completo que no quieras, pero
dame una explicación al menos.
-Es que no quiero, ¿por qué tengo que justificar mi negativa
a una propuesta? Simplemente no es mi deseo. Me parece razón suficiente para
dejar de hablar del tema -replicó la chica, algo molesta.
